Suspiró pesadamente y se inclinó hacia enfrente apoyando los codos en las piernas, entrelazó los dedos de las manos mirándolo fijamente a los ojos sin tener mucho cuidado del arma. Había vivido en las calles, había cosas peores que un arma de fuego.
-Esta bien, tienes razón. Soy un malagradecido o tal vez no sé agradecer como a ti te gustaría, lo siento... y creo que ya lo había dicho antes. Es solo que soy así... y no creí que de verdad te molestara tanto para llegar a estos extremosSe puso de pie y le lanzó la bata, la cual cayó a un lado del reptil, para después ir a buscar su mochila y ponerse la bermuda que estaba sobre esta. Se colgó la mochila en el hombro y giró a mirarlo, clavando en el una mirada perversa.
-Estás equivocado si crees que me vas a asustar con tu pistolita, viborita cobarde. Además, de violarte se me quitaron las ganas-Soltó una risa burlona mientras se acercaba a la puerta de salida.
-Gracias por todo, "amigo"- Hizo especial énfasis en la última palabra
-No te molesto más, por ahora. Nos vemos pronto... cuando menos te lo esperes...Salió de la habitación no sin antes guiñarle un ojo y tirarle un beso de forma traviesa y divertida, caminó a paso lento por el pasillo.